Movimiento de 1968

Standard

Militares honorables declararon su vergüenza de ser soldados

Prevaleció la obediencia sobre la honorabilidad

Metínides-Tlatelolco-68-2

Tlatelolco minutos antes de la masacre

Javier Pulido Biosca

Revista Raíces

En los años sesenta era normal que hubiera golpes entre los miembros de la porra de los equipos de futbol americano cuando competían los equipos del Politécnico y los de la Universidad. Con esa estrategia el gobierno mantenía catalizados los movimientos estudiantiles que buscaran oponerse al sentido popular de las instituciones creadas en el gobierno del general Lázaro Cárdenas. En 1942 el Politécnico fue invadido por el ejército; en 1956 se gestan los movimientos de telegrafistas, petroleros, ferrocarrileros, maestros de primaria, universitarios de varias instituciones en Michoacán, Chapingo, Veracruz, etc.

Se catalizaba a los movimientos estudiantiles mediante los “porros”, grupos delincuenciales formados por estudiantes “fósiles” que eran auspiciados por el gobierno. Esto sirvió de ensayo para la manera que se usa hoy en día para catalizar las inconformidades sociales.

 

En 1968 estudiantes de las vocacionales 3 y 5 del Politécnico se hicieron de palabras y se liaron a golpes con los de la preparatoria Isaac Ochoterena, incorporada a la UNAM. Todo hubiera sido normal si no hubiera intervenido el cuerpo de granaderos del DF por órdenes del regente Alfonso Corona del Rosal.

Lejos de apaciguar los ánimos, se unieron los estudiantes del Politécnico con los de la UNAM y se formó un Comité de Huelga en que intervinieron algunos estudiantes con más formación ideológica que vieron en el caso la presencia de los cuerpos represores que habían vejado a obreros, campesinos, maestros y estudiantes. Eran conscientes de que los gastos suntuarios de la XIX olimpiada recaerían en el pueblo para beneficio de las oligarquías.

Esa conciencia cambió la dirección: no eran los de la otra institución educativa los enemigos, sino los gobiernos al servicio de los ricos y en contra del pueblo. El movimiento estudiantil se había creado y se sumaron muchas universidades: Chapingo, la de Michoacán, la Universidad Veracruzana, muchas escuelas privadas también vieron esta situación y todo amenazaba a que hubieran de suspenderse las olimpiadas.

El contexto internacional también expresaba su hartazgo con el sistema internacional. Los estudiantes de Paris se parapetaron en barricadas, en EU hubo protestas contra la guerra de Vietnam, en la España dominada por el fascismo se recrudeció la actividad de la ETA y todo era una búsqueda de un nuevo orden, en los países y en el plano internacional.

Pero en ningún lado fueron tan rudamente, tan irracionalmente, tan vilmente reprimidos como en México. El gobierno envió cuerpos militares, policíacos, halcones e infiltrados para asesinar a miles de estudiantes en Tlatelolco en la oficialmente llamada “Plaza de las Tres Culturas”, que desde entonces es conocida como “Plaza de las Sepulturas” para significar que, desde la época prehispánica hasta la fecha el gobierno de México es un asesino en contra del pueblo.

EX

Los medios se hicieron cómplices de la versión oficial

Después de la masacre

Los llanos de Lindavista, que se ubicaban frente al Politécnico, desde la avenida Insurgentes hasta el cerro del Chiquihuite, fueron el escenario donde el Heroico Ejército Mexicano cumplió con su deber patriótico incinerando los cuerpos de miles de estudiantes asesinados en Tlatelolco. Les quedaba cerca del Campo Militar Número 1, donde torturaron y asesinaron a otros cientos de estudiantes y maestros desaparecidos mediante esa técnica que hoy se llama “Desaparición Forzada”.

Por varias semanas, pasar por Insurgentes con rumbo a Indios Verdes significaba ver esas humaredas, oficialmente conocidas como “ladrilleras” y constatar que el humo no tenía el olor de la basura al quemarse, como era conocida el área, sino el hedor de la carne humana al ser incinerada.

Esto fue documentado por una revista que tenía el nombre de “¿Por qué?”, cuyas fotografías tomadas por un potente telefoto mostraban a uniformados vaciando camiones de volteo cargados con cadáveres y dejándolos caer en las ladrilleras que rebosaban de figuras humanas calcinadas. Imágenes que no olvida quien esto escribe.

 

El ejército

Hay que recordar que el Heroico Ejército Mexicano fue creado en 1913 por Victoriano Huerta para luchar contra los mexicanos que defendían la legalidad desde el constitucionalismo. Cuando triunfa el constitucionalismo, generales como Joaquín Amaro se dedicaron a reivindicar esta institución, pero nuevamente desde el gobierno de Miguel Alemán fue usado para reprimir y romper huelgas de trabajadores y en 1968 culminó su vocación de obediencia asesinando a los hermanos estudiantes en una ignominia que no es posible olvidar.

Las armas mexicanas se cubrieron de esa gloria que es infame y se llama, entre muchos militares honorables, vergüenza.

Recuerdo a un familiar cercano, egresado del Colegio Militar, decir en familia: “Saben lo mucho que tuve en alto al Ejercito, pero hoy, después del 2 de octubre, me avergüenzo de ser militar”. A partir de ese entonces quemó su ropa de militar.

Advertisements

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s